Viene la niebla...¿qué harás?

Hace un par de fin de semanas atrás, un sábado, salí a correr por la playa como a las 8:45 AM. El día estaba radiante, con sol y lo suficientemente fresco para hacer el trote agradable. Sin embargo al poco andar, la carrera se me hizo difícil y pesada. La arena estaba blanda y las zapatillas se enterraban, generando mayor esfuerzo al correr. El cansancio crecía. No encontraba arena dura, si me acercaba hacia la orilla no hallaba suelo firme y el mar amenazaba con mojarme. No recordaba una carrera así, de tanto esfuerzo. Si corría por la arena seca, el pisar se hacía igual de pesado. Al cabo de un rato, una niebla desde el mar cubrió la costa y me dificultó la visión. A los minutos se despejó y me permitió ver las rocas donde quería llegar. En dos o tres oportunidades ocurrió lo mismo. El cansancio, el esfuerzo, el calor, a ratos más frío, no hacía de la carrera una experiencia agradable. Claudicar era una tentación. Confiar en que la meta estaba un poco más adelante y el beneficio en mi salud que obtendría después de esos kilómetros, fue lo que me hizo continuar.
En tiempos de crisis, el piso tambalea, el recorrido se hace más pesado e inestable. La visión se nubla. El año que iba con pronóstico de ser exitoso, parece que ya no lo es. Como una manera de protegerse, se piensa en la disminución de costos e inversiones. Es posible que se caigan algunos proyectos, la demanda disminuye. El sistema entero se empieza a frenar poco a poco.
Frente a esta situación, tal vez nos sirva hacer más lenta la carrera para revisar donde ponemos nuestras seguridades. Alzar la mirada, hacia un mayor plazo, detrás de la niebla, volver a centrarnos y conectar con nuestro objetivo. Readecuar y focalizarnos en lo más central de nuestros negocios y de nuestras misiones. Detectar las oportunidades que se nos brindan. Generar, tal vez, cambios en el enfoque del negocio. Abrir nuevos segmentos o mercados. Desarrollar nuevos productos y/o servicios.
Salirnos por un rato, del aceleramiento y de la vorágine, nos puede permitir sobrepasar estos momentos críticos y al hacer más conciente cada movimiento, visualizando para dónde vamos, alcanzar de mejor forma nuestro objetivo. Poder tomarnos el tiempo y observar nuestro quehacer desde otra mirada puede hacer la diferencia. Y en tu negocio y contexto, que nueva oportunidad puedes vislumbrar en este momento? Dónde estás poniendo tu foco? Dónde tus seguridades?.
