...Algo nuevo en le centro
Cuando un gerente o un líder entra en desesperación, fuera de control (aún cuando muchas veces cree que lo tiene), tensiona más su contexto inmediato y sólo contribuye a perder más el rumbo.
Por lo general, frente a situaciones de estrés y cuando vemos que día a día los objetivos propuestos están lejos de alcanzarse, es fácil entrar en desesperación y reaccionar de manera “agresiva” al contexto. De manera agresiva me refiero desde cambiar decisiones drásticamente, hasta descalificar y pasar a llevar a los colaboradores y compañeros de trabajo.
Por lo general, frente a situaciones de estrés y cuando vemos que día a día los objetivos propuestos están lejos de alcanzarse, es fácil entrar en desesperación y reaccionar de manera “agresiva” al contexto. De manera agresiva me refiero desde cambiar decisiones drásticamente, hasta descalificar y pasar a llevar a los colaboradores y compañeros de trabajo.
¿Cómo aprender a navegar en estas situaciones para no perder el rumbo? … dos pistas:
Centrarnos . Aprender a tener la calma, la templanza, la sabiduría para mirar desde una “meta posición”, considerando los distintos factores y variables que están en juego. Centrarse significa tomar distancia (emocional) con el problema o situación, mirar el problema más allá del problema, mirar en un mayor plazo como trascendiendo esa situación, descubrir los elementos críticos que están en juego y darle permiso al error. Todos hemos vivido experiencias de centramiento en nuestras vidas. Son aquellos momentos donde puede estar el caos alrededor nuestro, pero hemos actuado de manera inteligente, ponderada, sabia. También lo podemos haber experimentado mientras hemos realizado una meditación o entrado en una oración. Nuestra emoción en ese momento es calma, de paz, nuestra respiración es tranquila, pausada y más profunda, nuestro campo visual se amplía. Como que los acontecimientos alrededor pasan a una velocidad distinta a la que estamos. Si esto lo hemos vivido en otras circunstancias, también entonces podemos hacerlo en el contexto laboral altamente exigente. Para entrar en ese estado ayuda la respiración y el evocar la última vez que lo experimentamos.
Hacer algo distinto . Por lo general, ante situaciones de alto estrés, nos aferramos a lo conocido, en nuestras conductas, comportamientos y modelos de trabajo. A veces no somos capaces de reconocer que esas formas, son las que nos han llevado a la situación de incompetencia y de crisis. Es el momento de detenerse y proponer hacer algo distinto.Como dijo Einstein y se lo escuché hace poco a un gerente general: “la locura consiste en hacer más de lo mismo y esperar resultados diferentes”.
