Hazañas personales en beneficio del equipo

Muchos profesionales realizan actividades, en un horario distinto al laboral, las que a veces considero verdaderas hazañas personales. Las defino como actos, a veces heroicos, que requieren de esfuerzo, voluntad, sacrificio, constancia, planeación y perseverancia y que una vez logrados recompensan con un alto nivel de satisfacción y realización personal.
Hay algunos que participan en obras de servicio social, ejerciendo un liderazgo importante para el desarrollo de proyectos sociales. Logran crear estructuras donde antes no existían, logran generar cambios en contextos de pobreza. Otros que participan en actividades de carácter pastoral, en diversas iglesias e instituciones, donde preparan y forman a personas, dan testimonios, están a cargo de comunidades, desarrollan proyectos misioneros y organizan retiros. Esto conlleva una preparación personal, tiempo, organización y aplicar recursos personales, a veces muy distintos a los que pone en juego en el trabajo.
Otros más amantes de actividades outdoors, se preparan y corren maratones, suben cerros o practican algún deporte de los llamados extremos, parapente, paracaidismo, kayak, etc. La preparación física y sicológica es fundamental para llevar adelante estos proyectos.
Si somos capaces de hacer estas “proezas”, ¿Por qué no llevamos sus aprendizajes a nuestro entorno laboral y también al familiar?
Hace unos meses, tres ejecutivos de una empresa cliente, se prepararon para correr la maratón de Nueva York. Cada uno me contó su experiencia, fascinante y diferente al resto. Cada uno tuvo un entrenamiento distinto y estrategias disímiles para enfrentar la carrera. Cada uno vivió su propia hazaña.
A dos de ellos les propuse preparar una presentación, contando lo que había significado para ellos esta prueba y relatando la estrategia y planificación que habían seguido. La exposición la realizaron frente al equipo gerencial, sus pares.
Como resultado de esta presentación, hubo muchos aprendizajes: Para el equipo fue constatar, la importancia de la planificación para el logro de objetivos, sobre todo si éstos son exigentes. Lo importante que es la constancia y perseverancia para conseguir lo esperado. El trabajo profesional, la voluntad y el esfuerzo cuando uno hace bien su trabajo. Que es posible alcanzar los retos si estos se organizan, planifican y ejecutan profesionalmente. También constataron de manera nueva, que esas dos personas dentro del equipo, eran sólidas, perseverantes, proactivas, planificadas, organizadas y con una fuerte voluntad.
Para ellos, que lograron la meta, tenían la seguridad que podían con los desafíos que se les presente por delante. Valoraron sus capacidades y recursos, su voluntad, perseverancia, humildad, profesionalismo. Al final de los 42 kms. habían ganado la carrera más difícil, ganarse a ellos mismos. Y ambos lo manifestaron, eso no los hacía superiores al resto, solo habían aprendido a superarse a sí mismos.
