sábado, septiembre 08, 2007

...Algo nuevo en le centro

Cuando un gerente o un líder entra en desesperación, fuera de control (aún cuando muchas veces cree que lo tiene), tensiona más su contexto inmediato y sólo contribuye a perder más el rumbo.

Por lo general, frente a situaciones de estrés y cuando vemos que día a día los objetivos propuestos están lejos de alcanzarse, es fácil entrar en desesperación y reaccionar de manera “agresiva” al contexto. De manera agresiva me refiero desde cambiar decisiones drásticamente, hasta descalificar y pasar a llevar a los colaboradores y compañeros de trabajo.

¿Cómo aprender a navegar en estas situaciones para no perder el rumbo? … dos pistas:
Centrarnos . Aprender a tener la calma, la templanza, la sabiduría para mirar desde una “meta posición”, considerando los distintos factores y variables que están en juego. Centrarse significa tomar distancia (emocional) con el problema o situación, mirar el problema más allá del problema, mirar en un mayor plazo como trascendiendo esa situación, descubrir los elementos críticos que están en juego y darle permiso al error. Todos hemos vivido experiencias de centramiento en nuestras vidas. Son aquellos momentos donde puede estar el caos alrededor nuestro, pero hemos actuado de manera inteligente, ponderada, sabia. También lo podemos haber experimentado mientras hemos realizado una meditación o entrado en una oración. Nuestra emoción en ese momento es calma, de paz, nuestra respiración es tranquila, pausada y más profunda, nuestro campo visual se amplía. Como que los acontecimientos alrededor pasan a una velocidad distinta a la que estamos. Si esto lo hemos vivido en otras circunstancias, también entonces podemos hacerlo en el contexto laboral altamente exigente. Para entrar en ese estado ayuda la respiración y el evocar la última vez que lo experimentamos.
Hacer algo distinto . Por lo general, ante situaciones de alto estrés, nos aferramos a lo conocido, en nuestras conductas, comportamientos y modelos de trabajo. A veces no somos capaces de reconocer que esas formas, son las que nos han llevado a la situación de incompetencia y de crisis. Es el momento de detenerse y proponer hacer algo distinto.Como dijo Einstein y se lo escuché hace poco a un gerente general: “la locura consiste en hacer más de lo mismo y esperar resultados diferentes”.

2 Comments:

At 11:57 a. m., Anonymous Anónimo said...

Buenos días
"Las mismas locuras para lograr cosas diferentes".
Una vez escuché esto y pienso que solo hay que agregar que a esas locuras debemos ir agregando un minimo % de razón, debe ser mínimo porque si no deja de ser locura, para lograr esos cambios, llegado el moemnto la locura ya no lo es y debemos crear nueva slocuras ya que podríamos entrar a un circulo de locura y no podriamos obtener los resultados esperado.
Cuando leo pienso en el grado de compormiso de los gerentes, grandes gerentes, con las "personas", no con los "trabajadores", y siento que en para lograr algunas cosas sienten que es mejor seguir ocupado de los segundos, dejando para "más adelante" la atención a las personas. Un gerente tiene cierto poder pero sería bueno que cada uno de ellos tomen conciencia de ese "poder" y respondan la pregunta que hace Claudio
"¿Cómo es el mundo nuevo que quiero construir en mi ahora, cada día?..." cuando mis recursos son limitados y escasos tengo justificación, pero cuando tengo ese "poder" ¿Cual es la respuesta?
Un abrazo

 
At 3:00 p. m., Anonymous Anónimo said...

Querido Eduardo, me siento muy feliz de ver como has crecido y consolidado tu empresa, de verdad es un orgullo ver lo que has hecho a pulso.

Un fuerte abrazo.

Eduardo Risso

 

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