lunes, octubre 16, 2006

Los problemas de la casa…¿afuera de la oficina?

” los problemas personales se deben dejar fuera de la oficina” …quizá una de las primeras lecciones cuando comenzamos a trabajar.

A veces me da la impresión que nosotros los seres humanos hacemos esfuerzos para no comportarnos como tales. Creo que esta es una buena intención, tiene su propósito positivo, sin duda, no perjudicar los niveles de productividad y de rendimiento en el trabajo, pero a la larga se vuelve en contra. Muchas veces hemos visto a personal dentro de nuestras empresas, con bajos niveles de productividad producto de problemas personales, aún cuando se le trate de dejar fuera del ámbito laboral. Es más, a veces sucede que la persona no sólo tiene que lidiar con su problema sino además, con que no se le note.

Los seres humanos somos seres integrados, aún cuando tratemos de simularlo. Somos una mezcla de racionalidad, emocionalidad, espiritualidad, corporalidad, trascendencia. No podemos por mucho que queramos, hacer abstracción de uno de estos ámbitos. En esas circunstancias el ser se enferma. Si podemos, por momentos, hacer abstracción de alguno de ellos, pero es una situación circunstancial de corto plazo.

El ámbito personal está directamente inmerso en nuestro quehacer laboral.

Hace algunas semanas, en un taller con un equipo ejecutivo, existían tensiones entre sus miembros, producto del cambio de comportamiento de uno de ellos durante los últimos meses. El resto, percibía cierta distancia de él hacia el equipo, andaba de mal humor, exigía más de la cuenta, se molestaba por las faltas de cumplimiento. Había aumentado su carga de trabajo y por ende su horario. Había formulado críticas con su jefe, de otros miembros del equipo. Se percibía que el ambiente interno estaba tenso. La competencia y falta de tolerancia entre éste y otro miembro del equipo, estaban dañando el clima interno del grupo. En la actividad, el equipo se enteró de los problemas personales que lo estaban afectando, le ofrecieron apoyo, tanto en el plano emocional como laboral. Le manifestaron que delegara en ellos parte de su trabajo, hasta que se estabilizara su entorno personal. Hubo comprensión y acogida por parte del resto del equipo. Los juicios que se habían creado se cambiaron al conocer las causas de su comportamiento. Se volvió a reestablecer el clima de equipo y colaboración.

Al conocer los problemas de carácter personal, el equipo asume gratuita colaborativamente una actitud de apoyo y contención, Las exigencias se pueden manejar. Se genera un clima de compromiso y solidaridad. No he conocido, hasta ahora, algún equipo que no haya actuado de manera contenedora con alguna persona que tenga algún problema personal.