¿La típica del 18?

Llegó septiembre y con él la primavera, los volantines, el 18, las fondas, el fin de semana largo y las celebraciones en la empresa...
Programamos las vacaciones, el asado con la familia, estar con los hijos y descansar un poco. ¿Dónde dejamos a nuestra segunda familia?,¿destinamos tiempo y programamos algo especial en la oficina?, ¿Fomentamos un clima festivo para todos?...
Cristián, uno de mis colaboradores me contaba sus dos últimas celebraciones dieciocheras antes de trabajar con nosotros. Me parecieron ilustradoras.
“Cuando ejercía como constructor civil, una de ellas totalmente preocupado de el avance de la obra y de partir lo más temprano posible al campo, a encontrarme con mi señora y las niñitas, centrado en mis necesidades, delegué la celebración y no alcancé a participar en ella, estaba en una reunión más importante...
“La otra, la recuerdo corriendo para alcanzar a llegar a la hora del almuerzo con unas empanadas exquisitas, que había reservado con tiempo. a esa misma hora el carbón se encendía para empezar uno de los mejores asados que compartí con los maestros y el equipo de gente que lideraba… los viejos hicieron unas bancas, largos mesones e improvisaron un techito, los más fanáticos colgaron algunas banderas y amononaron con guirnaldas, fue un encuentro notable, un espacio ganado producto del 18, que nos regaló otra relación, otro nivel de cooperación y compromiso, entre personas, iguales frente a esta celebración, frente al goce de todos juntos, con harto calor y olor a fonda, a chilenidad; que le dicen. Esa tarde cerramos la obra y medio molido, entre el calor, los festejos, los abrazos y la pega, volví feliz a encontrarme con mi familia…”
Dos maneras de vivir. Una elección. Les invito a salir del cliché de las fiestas patrias y celebrar el ser con otros en un mismo territorio.
