jueves, enero 26, 2006

Lo siento, estoy de vacaciones


Me he topado con algunos ejecutivos que me han hecho dos tipos de comentarios…

Por un lado manifiestan que no pueden salir de vacaciones, porque tienen temas o proyectos pendientes que resolver en el trabajo. No proyectos puntuales o imprevistos. Me han dicho, a veces orgullosos, que llevan 3 ó 5 años sin tomar vacaciones.

Puedo entenderlo. No comparto su orgullo.

Creo que las vacaciones son un bien, escaso y tremendamente necesario. El estar por largos períodos de tiempo, trabajando al ritmo de hoy, tomando decisiones, asumiendo responsabilidades, enfrentando presiones, manejando conflictos, termina repercutiendo inevitablemente en la efectividad personal y en tu salud física y mental.

Los períodos de descanso permiten hacer un quiebre necesario en la rutina laboral y hacen que tu mente se ocupe de algo distinto. Te permite cambiar de paradigma, re-energizar tu cuerpo y tu mente y recuperar mucha creatividad.

Por eso, sugiero frecuentemente y con firmeza a gerentes y ejecutivos a tomarse, en lo posible, los 15 días de vacaciones de corrido. También evitar realizar llamadas a la oficina, de manera de centrar tu atención en actividades que te permitan tomar distancia de la actividad laboral.

Quizá muchos pensarán que eso es imposible o que es necesario mantener un contacto permanente durante la ausencia.

Invito a reflexionar sobre la necesidad de control que tenemos sobre las situaciones. El estar en permanente contacto es una manifestación, a veces compulsiva, de la necesidad de mantener el control. Puede haber bajo ello, sentimientos encubiertos de sentirse imprescindible, de que “el mundo no funcionara si no estoy presente”. Creo que quienes tenemos cargos directivos y gerenciales tenemos un egocentrismo un poco mayor que la mayoría. Y la mayor parte del tiempo, a la vuelta al trabajo, la empresa ha podido subsistir lo más bien sin nosotros.

Esto me hace recordar actividades de capacitación fuera de la oficina, y existe la creencia en gerentes de que es imposible dejar a la empresa sin alguna autoridad por un par de días. La cantidad de veces que lo hemos hecho y al volver del taller o seminario, se dan cuenta que las cosas han funcionado, las ventas se han realizado igual, muchas veces encuentran un clima más distendido a la vuelta y nada grave ha ocurrido.

Y……..dónde te vas de vacaciones? Qué es lo novedoso que quieres encontrar? Qué es lo que te gustaría vivir en esta oportunidad?

Que pases unas buenas vacaciones…

2 Comments:

At 10:00 a. m., Blogger mamerio@gmail.com said...

En efecto, 15 días full desconectado es lo mejor del mundo. Ojalá fueran 20... Vengo llegando del lago Ranco, en 15 días prendí una vez el teléfono y no hablé con nadie. A mi regreso estaba todo perfecto.

En mi opinión no sólo el mito del control afecta las vacaciones, hay otro que es peor: el "hay que hacerlo ya!". Esto hace que debas estar siempre conectado, siempre disponible, siempre trabajando... En definitiva: viviendo para trabajar. La verdad es que no hay que hacer siempre las cosas "ahora ya", basta detenerse a pensar cinco minutos en el impacto, y la relación costo/beneficio (sucede que como el costo es en calidad de vida y el beneficio es en cantidad de plata la balanza no siempre es equitativa).

Mi invitación es a pensar en las prioridades y "urgencias" pues una cosa es vivir rápido, tomar decisiones en el momento justo en un mundo rápido y siempre activos (los que me conocen sabe que hablo desde la experiencia) y otra muy diferente es dejarse sobrepasar por las cosas y que al final todo "tenga que hacerse ya".

Un saludo
Juan Manuel Jordán

 
At 11:07 a. m., Anonymous Anónimo said...

Gracias Juan Manuel por tu comentario. Estamos volviendo de vacaciones, estupendas y descansadas para enfrentar el año con energía y ganas..y poder entregar lo mejor de cada uno.
Comparto contigo que este sistema nos exige hacer todo ahora ya, y es importante aprender a manejar ese estrés para que no nos consuma.
Un abrazo

Eduardo

 

Publicar un comentario

<< Home